Parvovirus canino

El Parvovirus canino es una enfermedad vírica muy contagiosa que puede resultar letal en nuestro perro si no se trata adecuadamente. Su principal afectación es en el tracto intestinal ya que posee células que crecen rápidamente y ayudan a que el virus se extienda. También ataca a los glóbulos blancos, debilitando así el sistema inmunológico del perro.

Existen dos tipos de Parvovirus canino, por un lado, tenemos la forma miocárdica que incide en cachorros con una edad inferior a las ocho semanas, aunque es posible que también afecte a perros adultos no vacunados. Sus principales síntomas son insuficiencia cardíaca aguda, fallos cardíacos e incluso en los casos más graves, muerte súbita. En el caso de la forma entérica afecta a su sistema digestivo.

¿Cómo se transmite el Parvovirus canino?

El parvovirus se transmite por vía oral a través de las heces de perros infectados o lugares que han estado en contacto con perros infectados. Los primeros síntomas comienzan a partir del cuarto o quinto día, entrando en una fase aguda predominando la depresión, la diarrea o los vómitos. En algunos casos puede presentarse fiebre muy alta o dolor abdominal, sobre todo en cachorros.

¿Cuáles son los síntomas del Parvovirus canino?

Cuando afecta al tracto intestinal del perro este no puede absorber correctamente los nutrientes que contiene el pienso o la comida, provocando una deshidratación progresiva y una debilidad general en el perro.

Se puede apreciar, además, un color rojo mucho más intenso alrededor de las mucosas de la boca y de los ojos. También se puede apreciar que los latidos de su corazón son mucho más rápidos de lo habitual.

Otro de los síntomas del parvovirus canino es la fiebre y la anorexia causada por la falta de nutrientes en su organismo. Se puede apreciar una pérdida de peso rápida, vómitos e incluso diarrea con sangre en la mitad de las deposiciones.